Hace poco inauguraron un nuevo Centro Comercial en Málaga. Imagino que con su McPotas, su Defecathlon, su Pus & Pis y demás manifestaciones del ya mas que implantado régimen de consumismo que nos rodea. Hace medio siglo haciendo pantanos en la Dictadura y ahora centros comerciales. Por desgracia para mí, La Parienta ante estos acontecimientos toma el rol de Franco y estoy esperando con desgana el día que quiera inaugurar el nuevo Centrito de los cojones.
A menudo me comenta que soy un bicho raro, que no me gusta salir de tiendas. Tiene cojones. ¿A cuantos tios les gusta ir de tiendas, si no es para comprarse algo ellos mismos? En fin, me da a mi que de esta no me libraré. Ya me pongo en situación. Querrá comprarse unos pantalones (o eso dirá) y al final seré congratulado con diploma olímpico en los 20 km. marcha. Ir con La Parienta de compras es como intentar follar con alguien al que acabas de conocer. Das mil rodeos hasta encontrar lo que quieres, aun siendo consciente de que podrías hacer ido al grano y no haber desperdiciado tanto tiempo en gilipolleces.
- "Ven, que voy a mirar unos pantalones." - Te dice con cara de corderita.
- "Esteeeeeeeeeee, ¿aquí en Faldas Milwokee?"
Es bella la estampa del pobre novio que acompaña a su pareja de compras. Siempre situado a 2 metros de la novia, mientras ésta va a lo suyo. El chaval siempre andará en zig-zag, mirará al suelo (o a otro hombre para consolarse al pensar que no es el único) y se acercará a su novia cuando ésta le pregunte:
- "¿Te gusta?"
Te gusta. Curiosa pregunta. Uno al principio se esfuerza en imaginarse a la novia embutida en el atuendo escogido, como realzará su figura, si tiene un color apropiado con el resto de la ropa que suele ponerse, etc. y emite su valoración personal. Con el tiempo no. Uno aprende que al final se la suda tu opinión, que si le gusta se lo comprará y que sólo trata de que bebas un trago de agua y sigas el uno, dos, uno, dos... maratoniano.
- "A ver" - pienso - "este trapo es como una camisa, pero sin mangas, de color lila, con lentejuelas y asimétrico. Ajá, encima vale 28 €. Que coño digo yo ahora, gustar no me gusta, yo para esto no sirvo, si me enseñara un tanga rojo comestible que pusiera 'Nene to pa ti' pues diría que sí, que me gusta, pero esta cosa que ha diseñado un mariconazo para una mujer..."
- "No se, pruebatelo a ver como te lo ves" - Respuesta estándar, asexual, sin complicaciones y evitando cualquier conflicto. Tomad nota de un experto.
Es entonces cuando llega uno de esos momentos en la vida en los que un hombre puede reflexionar consigo mismo. Es más, o lo haces o te aburres como una ostra. Señoras y señores, La Parienta se mete en el probador. Esto merece un capítulo aparte pero en fin...
- "Joder" - piensa uno - "Aquí estoy como un capullo con siete mil trozos de tela colgados del brazo y encima con un espejo en frente y el foco que le ponen al Bisbal en los conciertos dándome en toda la puta cara. Ale, el otro brazo en la cinturita, el pie derecho adelantado, ahora cambio con el izquierdo, uno, dos, uno, dos. Tarareando la musiquita esta chill-out que no tengo ni puta idea de quien es... ossstias! no esta buena la dependienta, que va!. Agáchate a coger a el chalequito ese que te vea bien el tanguilla ese rosa que asoma, anda. ¿Cómo coño se robará el balón en el Pro 6?"
Total, parece que hay suerte y a la parienta le mola lo escogido. Vamos a ir tirando hacia el garaje que en media horita empieza el Barsa.
lunes, diciembre 04, 2006
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